2013-09-20 : JUDY FOX, la otra evolución de las especies

En el mundo del arte, especialmente en las escuelas de arte, se dice que antes de dejar volar tu creatividad tienes que aprender a dominar la técnica. Hay que aprender a imitar a la perfección la naturaleza, para luego poder desfigurarla, pervertirla, recrearla... La carrera de Judy Fox es sin duda un clásico ejemplo de este proceso evolutivo: tras haber dominado a la perfección la escultura y la cerámica, a través de realistas representaciones del cuerpo humano y especies animales, sus más recientes obras muestran un giro interesante, maduro, sensual y único.



La obra de Fox bien podría ser el híbrido mutante de las obras de Hans Bellmer, mezcladas con cierta inspiración HR Giger y un toque de Disney mojado en surrealismo-pop ácido. Pero dejando aparte las influencias artísticas, no cabe duda que la principal fuente de inspiración en este caso proviene de la naturaleza, o mejor dicho de las profundidades donde se encuentran la criaturas más fantásticas. La mente de Judy viaja a esas aguas profundas y nos muestra su propia versión.