2014-07-17 : THE OBSERVER, la intimidad como arte

Si fuera por el estilo o la calidad técnica de las fotografías que te vamos a mostrar a continuación, seguramente no nos hubiéramos fijado en la obra de Alex. Pero el sustrato que alimenta estas series de fotografías es precisamente lo que convierte la obra de The Observer en algo interesante. Alex práctica una pasión, observar a personas a las cuales no tiene el placer de conocer formalmente, extraños por lo cuales siente fascinación, admiración y un deseo irresistible por capturar su belleza cotidiana.



Generalmente esta actitud, espiar a tus vecinos, es mal vista y puede ser considerado "acoso". Pero Alex, de la cual no sabemos nada más, se siente a gusto con esa etiqueta: stalker photographer. No busca fama, tan solo disfruta capturando estos momentos íntimos, a pesar del peligro implícito en la ilegalidad de su pasión. ¿Y cómo ha llegado su obra y trasfondo hasta nosotros? He aquí la segunda parte de la historia: MP Cunningham es un realizador de vídeo que al conocer a Alex a través de unos amigos en común, quedó fascinado y decidió contar su historia a través del siguiente vídeo:



Para ello MP tuvo que ganarse la confianza de The Observer, para obtener su "confesión". De la combinación de su honestidad frente a la cámara y el refinado estilo cinematográfico de Cunningham, se crea un retrato bello, inquietante e inocente que cuestiona los límites de las normas sociales y morales establecidas, pero que además redimensiona y recontextualiza una obra hasta el momento intima, privada, casi secreta. El vídeo documental de MP es a Alex lo que The Observer es a los anónimos protagonistas de su obsesión.