2015-03-19 : HOUXO QUE, Japón brillando en la oscuridad

No podemos escapar de lo que somos, es decir de nuestras raíces, pero tampoco hay necesidad. El arte auténtico y honesto sencillamente surge de dentro y el resultado tiene incorporados todos los elementos de su historia, su educación visual y sus experiencias, de la misma forma que una flor lleva en su ADN la esencia de su semilla original y los sustratos que han pasado por sus raíces. El ADN en la obra de Houxo Que es clara y sin lugar a dudas japonés.



No importa la disciplina, da igual si es pintura, vídeo, instalación, arte urbano o técnica mixta, existe un vinculo claro entre todas las obras de Houxo. Y aunque su obra ha evolucionado de formatos más standard e imágenes figurativas hacia composiciones semi-abstractas, experimentos con luz y color y propuestas más arriesgadas, la esencia sigue siendo una visión muy personal de elementos clásicos de la cultura japonesa: el arte floral, la caligrafía, las ceremonias, la cultura pop en clave de manga, anime y luces de neón que inundan las calles de Tokyo cada noche.



Su carrera empezó en 1999, más conocido en aquel entonces por su pasado como artista de graffiti. Lo cual evolucionó en performances de pintura en directo como la que puedes ver sobre estas líneas: Day and Night del año 2010. Justo en el momento que sus murales de flores empezaban a desdibujarse, su estilo llamó la atención de marcas del mundo de la moda como Yves Saint Laurent, Lane Crawford y Topshop, que contaron con su talento bajo distintos formatos. A día de hoy su obra está más orientada al mundo del arte contemporáneo, donde ha incorporado su amor por los pigmentos glow-in-the-dark y las instalaciones con luz negra.